Yo sólo quería unos mimos, un suspiro de tu ombligo, una copa con sabor.
Eras un rompecabezas disfrado de príncipe, eras puro rock and roll. Aunque a veces digo basta, en las noches de subasta, me la juego hasta ganar. Siempre cinco para el peso, siempre abrazo nunca un beso, y ahora ni torta ni pan.
Sólo me quedan recuerdos de ese sueño momentáneo, viejos tiempos de adicción .*
No hay comentarios:
Publicar un comentario